Chefchaouen: Marruecos y su naturaleza

Chefchaouen

Conocida también como Chaouen o Xauen, es una de las maravillas más exóticas que tiene Marruecos para recibir a los turistas que desean visitar africa . Sin duda alguna, la belleza de Chefchaouen es sumamente atractiva y pintoresca. Ha sido inspiración para un sinnúmero de artistas, los cuales, encantados por su maravilloso paisaje, encuentran rápidamente la inspiración necesaria.

El “Pueblo azul de Marruecos”, es una ciudad que lleva el mismo nombre de su provincia. Su historia es rica y muy valorada por sus habitantes. Asimismo, sus tradiciones son encantadoras, adicionándose a su hechizo turístico. Se sitúa en un valle hecho entre las Montañas del Rif, pertenecientes así a la región de Tánger-Tetuán-Alhucemas. Las costumbres, historia y el calor de su gente, hacen de Chefchaouen, un sitio mágico y que no debe pasarse por alto, si se desea conocer los encantos de Marruecos.

Chefchaouen

Historia de Chefchaouen

Su fundación está llena de un halo de misticismo, leyendas y anécdotas de su mismísimo fundador. Mulay Alí ben Rachid era un habitante de la España musulmán, lo que ahora se conoce como Andalucía. En su vida, tuvo un gran amor, una chica llamada Zhora, habitante de Vejer de la Frontera. Su gran amor los llevó a estar juntos, pero, por el azar del destino, tiempos oscuros llegarían a la vida de la pareja. En ese entonces, los cristianos arrebatarían y expulsarían a los musulmanes, lo que llevaría a Mulay Alí ben Rachid y a Zhora, a Marruecos.

Mulay se convertiría en el fundador de Chefchaouen en 1471, debido a un deseo de Zhora. La chica amaba su tierra y la extrañaba con demasiado sentimiento. De este deseo por ver una pieza de su tierra o algo que la hiciera recodarla, fue que Mulay Alí ben Rachid funda esta bella población. Se ubica entre los montes Tisouk y Megou, pertenecientes al Rif.

Llena de exiliados de al-Ándalus, nombre con el que se conocía a la Península Ibérica antes de la llegada de los cristianos, Chefchaouen se hizo a imagen y semejanza de las ciudades andaluces. Sus calles bastante sinuosas, están pintadas de un azul emblemático e icónico de este pueblo. Es tradición pintar las calles con diversos tonos azules, por lo que varias veces al año, este se ve renovado.

Guerras contra portugueses

A pesar de la memorable y maravillosa historia de su fundación, Chefchaouen tuvo un inicio menos romántico. Abi Joumâa, en 1417, había fundado la ciudad, a partir del emplazamiento de un campamento militar. Este se había situado en esta zona debido a su destacado posicionamiento estratégico-militar. Dos años antes, en 1415, Portugal ya había tomado ciudades vecinas, como es el caso de Ceuta. Este estaba lleno de soldados guerreros mujjahidins, reunidos para contrarrestar el ataque portugués.

Durante un ataque, Abi Joumâa fue asesinado, por lo que el mando de las tropas, quedó a manos de su primo, Mulay Alí ben Rachid. De acá que se propagara la tradicional historia acerca de Mulay y Zhora. Si bien, la ciudad tiene un fuerte parecido a los pueblos andaluces, este se debió a que pues, era el estilo de construcción tradicional. Ben Rachid gobernó a plenitud, conociendo 3 grandes éxodos andaluces a sus tierras. Es por ello que esta tierra tiene una fuerte tendencia hacia las costumbres musulmanes, junto con matices españoles.

La gastronomía chefchauení

Más allá de su enorme valor histórico, Chefchaouen cuenta con una deliciosa tradición gastronómica. Acá podemos encontrar el famoso cous-cous, la pastela, el tagine, los cuales son platos tradicionales musulmanes. A pesar de ello, Chefchaouen cuenta con un poco más de riqueza en su mesa.

Bayssar

El Bayssar es un exquisito guiso preparado con zanahorias y habas, mezcladas con aceite de oliva. Por lo general, acompaña al pescado, y abundante aceite de oliva. La harira es el plato esencial para los días del estricto Ramadán. Lo acompañan con el dulce típico marrueco chebakiya. Por supuesto, una de las exquisiteces que no podía faltar es el té verde, tradicional de la cocina chauní, aromatizado con menta.

Chefchaouen: Enorme tradición y rendición hacia la religión

Chefchaouen es una ciudad donde se respira y prácticamente se puede palpar la devoción hacia la religión musulmana. Es considerada una ciudad santa en Marruecos por lo que, durante muchísimo tiempo, no se permitió que extranjeros pisaran su suelo. A su vez, este respeto es también razón para que sus edificaciones hayan permanecido prácticamente intactas desde que se fundó Chefchaouen.

En sus calles, abundan los oratorios, junto a las mezquitas. Una de las atracciones religiosas más importantes y veneradas, es el Mausoleo Zawiya. Esto le ha otorgado el nombre de Saliha El Madin, lo que se traduce como “Ciudad Santa”. Asimismo, la gran mezquita que incluso, puede verse a gran distancia, El Masjid El Aadam, fue construida por el mismísimo Mulay Alí ben Rachid.

La apertura de Chefchauen al mundo, se dispuso luego de que las tropas españolas, invadieran el norte de Marruecos, por lo que pasó a formar parte del protectorado español, ejecutado según la Conferencia de Algeciras, en el año 1906. A partir de entonces, la “Ciudad Sagrada”, fue conocida por el mundo. Muchas personas en el mundo, no vieron con buenos ojos esta apertura, por considerar sagradas, las reliquias del islamismo.

Lugares para visitar en Chefchaouen

A pesar de que Chefchaouen cuenta con apenas 39.950 m2, es una ciudad donde cada esquina es histórica y representativa para el pueblo chauní. Desde sus mezquitas, hasta sus calles, pasando por algunas casas ilustres para su gente. Durante cada paseo que podamos dar por Chefchaouen, quedaremos encantados por su inevitable y encantador matiz de tonos azules y su historia.

Outa El Hammam

Es la plaza principal de Chefchaouen, de una gran envergadura y una de las primeras construcciones hechas por Alí ben Rachid. El paso de los visitantes a través de Outa El Hammam es obligatorio, si se desea visitar el pueblo. Su encanto es único y está limitada por las construcciones más icónicas de Chefchapuen. Al sur, se ubica la Kasbah y además, la Gran Mezquita chauní. Al norte, una gran variedad de cafés muy tradicionales, llevan al Fondouk, junto al orfanato de la ciudad.

Outa El Hammam

La Kasbah de Chefchaouen

Una de las construcciones más emblemáticas de la ciudad y una de las principales huellas de la historia tanto de Chefchaouen, como de Marrueco en sí. La Kasbah es una fortaleza, construida bajo inspección del mismo Alí ben Rachid. Era aquí donde este último gobernaba y el principal bastión de defensa de la ciudad. Cuenta con sectores especializados para la concentración militar y el resguardo del ganado, en las ocasiones en las que se asedió esta. Cuenta con una extensión de 3.700 m2, haciéndola una de las construcciones de mayor área en Chefchaouen.

La Kasbah

Masjid El Aadam

La gran mezquita de Chefchaouen, conocida también como Jamaa El Kebir. Su construcción la inició, como es común en la ciudad, su fundador. Pero, su finalización y consecuente ampliación, fueron llevadas a cabo por su hijo, Mohamed Ben Rachid. El Masjid El Aadam está construido en forma octogonal, descansando sobre una base cuadrada. Esto hace que, al verse desde arriba, la mezquita emule una estrella de 8 puntas. Este tipo de construcciones se ve a menudo tanto en Chefchaouen, como en muchos otros edificios históricos de la cultura musulmana.

Masjid El AadamMasjid El Aadam

A pesar de que tiene una gran belleza exterior y, exquisitos decorados, el ornamento en la parte interior es inexistente. Esto no es coincidencia pues, se considera el interior de las mezquitas, sitio sagrado y exclusivo para oración. Es uno de los edificios con más restauraciones desde su apertura al público, siendo la última de estas, terminada en el año 2007.

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